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¿Por qué mi inglés no mejora?

Esta es una pregunta a la que tarde o temprano se enfrentan casi todos los estudiantes de inglés. En este post vamos a tratar de ver los posibles motivos por los podemos llegar a decir que “mi inglés no mejora”, y sobre todo vamos a ver soluciones para no quedarnos atascados.

1.     El aprendizaje de inglés va por escalones – Normalmente cuando empezamos a aprender inglés, notamos los progresos muy rápido. Aprendemos nuestras primeras palabras y expresiones, aprendemos a conjugar algunos tiempos verbales. Pero llega un momento en que nuestro aprendizaje se estanca y parece que no estamos aprendiendo. En realidad se trata de que cuando sabemos muy poco, es muy fácil que cualquier cosa que nos expliquen nos resulte nueva, y que por ello tengamos la sensación de aprender muy rápido. Pero llega un momento en que los avances son más lentos, y esto nos puede llegar a desanimar. Tenemos que recordar que el aprendizaje del inglés (como en tantas otras cosas) va por escalones. Cuando tenemos la sensación de que estamos estancados lo primero que tenemos que plantearnos es qué podemos hacer distinto en nuestro aprendizaje para conseguir un avance. Hacer lo mismo nos garantizará conseguir resultados parecidos, y sólo cuando hagamos un replanteamiento e introduzcamos alguna novedad en nuestra práctica podremos saltar al siguiente escalón.

2.     Hay que ser constantes – Si tu práctica del inglés es más bien esporádica, no hace falta que busques más motivos. Es más que probable que sea por eso que no avances. Te propongo una prueba. Trata de practicar el inglés una hora al día durante un mes. Atención: no incluyo aquí las horas que puedas pasar en clase si vas a algún curso de inglés, si no las horas de práctica personal que emplees en tu tiempo libre. Si eres capaz de hacer esto durante un mes, es más que probable que notes un avance, sobre todo si no estás acostumbrado a hacerlo. Pues si te interesa mejorar tu inglés de verdad, plantéate que tiene que ser así todos los días. Aunque sea un poquito de práctica, pero todos los días, es a largo plazo mucho mejor que hacer cursos intensivos, veranos de inmersión o demás técnicas “milagro”. Todas estas cosas pueden tener su utilidad, pero la constancia te garantiza resultados a medio y largo plazo.

3.     Identifica tu punto débil y refuérzalo – Antes comentábamos que el aprendizaje del inglés va por escalones. Si quieres notar un avance en tu inglés, tienes que asegurarte de cambiar algo en tu forma de practicar. Si lo que estás haciendo no está dando fruto, conviene plantearse un cambio de estrategia. Para ello te recomiendo que te fijes en cuál es tu punto débil. ¿Tienes especial dificultad con el listening? ¿Se te atragantan la gramática y el vocabulario? ¿Tienes problemas de pronunciación que te dificultan hacerte entender por hablantes nativos? Si tienes un profesor, puedes preguntarle directamente cuál cree que es tu punto débil. Pero si no lo tienes, te voy a dar un truco: fíjate en aquello que menos te apetezca practicar. Siento ser aguafiestas, pero muy habitualmente aquel aspecto que menos te atrae al aprender inglés es probablemente lo que más necesitas para mejorar. Y de hecho creo que si no hay más gente que alcanza un nivel más alto de inglés es porque no mucha gente es capaz de hacer el sacrificio de practicar concienzudamente aquellas cosas que más les cuestan. Si tú eres capaz de dar ese paso, te doy mi más sincera enhorabuena, y estoy seguro de que más pronto que tarde te llegarán los frutos de tu esfuerzo.

4.     Lleva el inglés a tu terreno – Puede que este punto te parezca contradictorio con el anterior, pero créeme, no lo es. A lo que me refiero con llevar el inglés a nuestro terreno es a usar el inglés para cosas que nos interesan: nuestros hobbies, nuestras relaciones sociales, nuestros viajes, lecturas, etc. La práctica metódica de los aspectos más técnicos del inglés tienen su lugar muy importante, como hemos visto en el punto anterior. Pero, como también puedes entender fácilmente, es muy difícil ser constante y disciplinado si usar el inglés te aburre como a una ostra. Por eso es muy importante tener una fuente de motivación lo suficientemente poderosa como para no tirar la toalla. Usar el inglés para cosas que nos interesan nos puede aportar la gasolina para seguir adelante cuando se nos atraganta un tiempo verbal, o no entendemos a alguien con un acento difícil. En otro artículo hablé de distintas formas de llevar el inglés a nuestro terreno. Puedes encontrarlo en este enlace.

Y tú, ¿te has encontrado alguna vez en esa situación que parece que “mi inglés no mejora”? ¿Qué haces para salir delante de tu atasco? Me encantaría si me escribes un comentario aquí debajo un comentario aquí debajo o un email a necesitoingles@gmail.com

Un saludo y ¡mucho ánimo con el inglés!

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